Internet está lleno de clientes potenciales, pero las empresas no están sabiendo salir a su encuentro. De esta forma, la Red se está convirtiendo en una enorme oportunidad desperdiciada. Así que, contra la lógica económica, existe demanda y no llega la oferta, porque las empresas pequeñas y medianas no han podido, o no han sabido, dar el paso. Es por esto que el crecimiento del comercio electrónico, que debía ser acelerado, se está ralentizando e incluso da señales de estancamiento.

José, soltero de 38 años, no compra uno sólo de sus viajes fuera de la Red desde hace 10 años; y desde hace cinco tampoco adquiere ningún producto tecnológico fuera de los dominios de la www. Excepto ciertas cosas que le gusta "tocar" en la tienda, se animaría a comprar más en la web si se "lo pusieran más fácil". El número de personas que compran en la Red crece, pero no así las empresas. Las causas son discutibles, pero el resultado es una falta de equilibrio que perjudica, sobre todo, a los pequeños negocios.

Sólo el 6% de las medianas y el 1,5% de las pequeñas empresas tienen sus productos disponibles a través de Internet, según los datos de la Asociación Española de Comercio Electrónico y Márketing Relacional (Aecem). "Es muy poco, la pyme española no vende en Internet y esta cifra no es aceptable porque supone una pérdida de competitividad muy peligrosa", advierte Gustavo García Brusilovski, miembro del grupo de investigación de la Aecem que se ocupa de analizar esta problemática y cofundador del club de ventas por Internet BuyVIP.

La pérdida de competitividad se acentúa por el creciente número de consumidores que eligen este canal para realizar sus compras. En 2007 se produjo el gran despegue en España, y el número de internautas compradores ha crecido de cinco millones en 2006 a 8,8 millones al final de 2008. No tienen un perfil especial más allá de lo generacional y que son los más activos de la web.

Según los últimos datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, los internautas compradores realizan un mayor número de conexiones -el 86% de los que compran se conectó en la última semana frente al 63% de los que no- y tienen más antigüedad en la Red. Pero, a la hora de decidirse por algo, buscan lo mismo que en sus compras tradicionales: rapidez, facilidad y comodidad en sus operaciones. García pensaba que sus clientes, que compran stock de primeras marcas con una media de 60% de descuento, tenían necesidades más sofisticadas hasta que les preguntó. "Y me respondieron: 'Porque no tengo tiempo y me lo pones fácil'. Realmente me sorprendió".

El comercio electrónico ya no es una opción. Es un elemento estratégico y, como tal, cada vez tiene más conciencia de sector. Manent resalta la necesidad de abrirse hacia tres valores: ampliar la oferta, mejorar la información y promover las comparativas (de precios y productos).

Busca en la Red, pero compra fuera

Aunque todavía haya quienes se resisten a hacer sus compras por Internet, lo que cada vez es más difícil encontrar es gente que no busque y compare en la Red. Y esto ya tiene nombre: ROPO (research online, purchase offline, o búsqueda en la web, compra fuera). El último estudio del Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información lo refleja: 7 de cada 10 internautas (ya sean compradores en la Red o no) ha consultado en la web antes de comprar en una tienda, y casi dos lo hacen frecuentemente.

Son quienes más familiarizados están con la web, así como los más compradores, los que también se informan más en Internet antes de comprar en la tienda. Llegan al 95% los que lo han hecho alguna vez y 4 de cada 10 lo hacen frecuentemente.

Los beneficios de realizar todo el proceso de búsqueda y decisión online y dejar sólo el momento de la compra para la tienda van desde el ahorro de tiempo hasta la ventaja para quien no quiere dar sus datos en Internet. Según un estudio realizado por Accenture en 2008, los hombres preferían los beneficios del ROPO porque mejora su experiencia de compra, mientras que las mujeres lo escogían porque se evitan los gastos de envío.

Información de origen: elpais.com

Abri 03

La Red está en España llena de compradores potenciales pero falta oferta - El negocio se estanca porque las empresas no acaban de embarcarse en el comercio electrónico.

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